PROYECTO


FASES INVESTIGACIÓN-ACCIÓN


1. Identificación del problema


Hoy en día, en las aulas nos encontramos con muchas realidades que trastocan el transcurso de las planificaciones, programaciones... Estas, son básicamente todo tipo de déficits, trastornos, o incluso actitudes que tienen lugar reiteradamente por gran parte de los alumnos y alumnas de las escuelas actuales. Podemos hablar pues de actitudes como la empatía, la dejadez, la ignorancia... Pero la que más se hace patente en la gran mayoría de niñas y niños, que a su vez deriva en otras actitudes percibidas como negativas por los demás, es la falta de concentración y/o atención.

Todo esto nos lleva a plantearnos el porqué de esta cuestión, en qué edad adquiere más presencia, en qué situaciones se presenta, hacia donde lleva al alumno, qué clase de dificultades o carencias conlleva, y cómo repercute al funcionamiento de las estrategias de las entidades organizadoras de la Comunidad Educativa.



Puede que derive de las atribuciones de la sociedad actual, de situaciones personales de quienes presentan este problema, o incluso de las metodologías poco innovadoras llevadas a cabo por nuestra parte. Pues nos encontramos frente a realidades cada vez más complejas: familias desestructuradas, influencias negativas por parte del entorno, situaciones desfavorables en los hogares, elementos que llevan a la distracción…etc0. Y si además, no les ofrecemos propuestas llamativas, que motiven su interés y sus ganas de participar y de aprender, expondremos a nuestros niños y niñas a un proceso de desaprender que no lograría alcanzar ninguno de los objetivos principales de nuestro centro.

Si lo que queremos es llevar a cabo la llamada “Educación integral” debemos tener en cuenta todas y cada una de las dificultades y facilidades que presentan nuestros educandos. Son increíbles sus ganas de participar, investigar, saber, ayudar, colaborar, aportar, buscar… cuando se sienten cómodos en un espacio y en una materia, y sobre todo cuando se sienten útiles. Basándonos en estas actitudes que tanto nos gustan y en aquellas que no nos agradan tanto, hemos propuesto una serie de ideas planteadas en forma de proyecto, cuya finalidad única es formar y educar de la mejor manera posible.





2. Contextualización del problema.


Nuestro centro, como bien sabréis es un colegio concertado de carácter religioso. Cuando empezamos a desempeñar nuestra función dirigiendo su funcionamiento, nos encontramos con la necesidad de llevar a cabo algunas reformas. Nos vimos obligadas a revisar los cimientos sobre los que se regía el mismo, los revisamos, complementamos y mejoramos de la mejor manera posible. En base a ellos se fundamenta nuestro objetivo principal, que es la formación integral de nuestros alumnos. Para ello, contamos con todas las etapas educativas de tanto de carácter obligatorio: Educación Primaria y Educaciónn Secundaria Obligatoria (ESO); así como no obligatorio: Educación Infantil y Bachillerato. Pero el problema en cuestión, destaca principalmente en Educación Primaria y en la ESO, siendo habitual en la totalidad de sus aulas. Pero para poder solucionarlo de forma correcta, hemos decidido enfocar el proyecto en las aulas de primaria.
Basándonos en la experiencia directa que nos ofrece nuestro trabajo y nuestra vocación, hemos presenciado situaciones en las que tiene lugar dicha carencia de forma notable. Hay niños/as que tanto en las explicaciones como en su trabajo personal les resulta complicada su ejecución y su seguimiento. Muestran desinterés, pasividad, pesadez, aburrimiento... Como consecuencia su rendimiento se ve claramente afectado. Hemos presenciado actitudes tales como: ausencia total tanto en sus trabajos personales como en el seguimiento del clase, preguntan constantemente cuestiones ya explicadas más de una vez o pautas que quedan reflejadas de forma evidente. Esto afecta al resultado de sus calificaciones y a desarrollo de sus capacidades. Por ejemplo, tras explicar algunos de los contenidos de las guías didácticas que estructuran nuestros cursos, realizamos una serie de preguntas para comprobar su atención y percepción de la información que les habíamos proporcionado, pocas veces y pocos alumnos eran capaces de responder de forma correcta aquello que se les preguntaba,  habiendo quienes no sabían ni de que les estábamos hablando.
Hemos llegado a varias conclusiones. Teniendo en cuenta tanto el desarrollo del curso académico, como la maduración personal de los alumnos y las prestaciones que tiene la sociedad actual; podemos entrever que la causa no deriva solamente de la autonomía personal de cada uno, ni es totalmente responsabilidad de colegio. Como bien sabemos y hemos observado apuntado anteriormente, nos encontramos con la realidad que envuelve nuestro día a día. A la que hemos decidido hacerle frente planteando una serie de objetivos.

 

3. Planteamiento de objetivos.

Tras la reflexión de la contextualización del problema, hemos considerado que nuestro deber y obligación es hacer todo lo que esté en nuestras manos. Esto nos lleva a plantear los siguientes objetivos:

-    Mejorar la formación del profesorado. Con la finalidad de:
-          Realizar actividades lúdicas y dinámicas.
-          Hacer partícipes a los alumnos de su aprendizaje.
-          Contemplar nuevos métodos de trabajo.
-          Plantear iniciativas nuevas. (Nuevos proyectos, nuevas actividades…)

-    Ampliar la plantilla de especialistas.
-    Talleres y o actividades que involucren a las familias.




4. Desarrollo de los objetivos

En primer lugar, creemos necesario realizar un cambio radical en la metodología empleada hasta el momento. Esto se puede conseguir mediante actividades lúdicas y dinámicas en las cuales los alumnos se sientan motivados al llevarlas a cabo. Donde sean conscientes de que aprender puede ser una actividad divertida y sencilla, en la que no es necesario emplear grandes esfuerzos de memorización. Sino más bien, dedicación, interés y actitud. 

Otro objetivo sería pues, hacer partícipes a los alumnos mediante actividades que despierten su interés y les motiven a experimentar y a querer saber más; por ejemplo realizando trabajos por grupos, exposiciones... Así pues, pensamos que una medida muy interesante que se podría emplear y que puede resultar exitosa para los alumnos sería el trabajo por proyectos. Esta nueva forma de trabajo permite que los alumnos pongan en práctica sus conocimientos de manera autónoma y se involucren en su propio aprendizaje construyéndolo de manera activa.

Todo esto requiere de un aumento de la plantilla del profesorado. Por lo que sería necesario un aumento de la misma. Bajo nuestro punto de vista, sería conveniente contar con un mayor número de especialistas que ayuden a los maestros a tratar aquellos casos más complicados. Además de esto también deberíamos incrementar la formación del profesorado, consiguiendo así más posibilidades tanto para ellos, como para los alumnos.

De esta forma, proponemos una serie de cursos donde se traten aspectos sobre metodologías más dinámicas e iniciativas innovadoras. Donde se les ayude a mejorar en sus enseñanzas, y adaptándolas a la actualidad.

Por último, consideramos vital en la enseñanza la vivencia y experimentación de los propios contenidos. Es decir, tratar de que los alumnos experimenten por si mismos aquello que se está trabajando en el aula. Presentamos como alternativa la realización de actividades extracurriculares para llevar a la práctica los contenidos impartidos en las diferentes asignaturas, por lo tanto, la labor del docente incluye a su vez, la búsqueda de lugares que guarden relación con los temas del currículo, y con aquello que se trabaje en cada momento. Con estas actividades extracurriculares hacemos referencia por ejemplo a: visitar el Museo De Las Artes Y Las Ciencias, asistir a actuaciones teatrales en diferentes lenguas (valenciano, castellano e inglés), visitar jardines, museos arqueológicos., etc.




5. Evaluación



Para comprobar, así como mejorar (si es necesario) las propuestas planteadas, y ver si se han cumplido los objetivos, se precisa una evaluación; esta, deberá ser realizada por todos los agentes de la Comunidad Educativa (familias, maestros, niños, personal no docente…) con la finalidad de conocer todos los puntos de vista posibles. Esta contendrá todos los aspectos que se han decidido trabajar desde las diferentes iniciativas, por lo que aparecerán los siguientes parámetros:

- Actitud general de la clase.

- El grado de interés de los alumnos.

- Nivel de atención.

- Resultados académicos.

- Comportamiento del alumnado.

- Resolución de casos específicos.

Todo esto se evaluará de forma que los profesores especifiquen y muestren claros ejemplos del resultado de estos cambios, dándonos así la información necesaria para que desde la dirección observemos los resultados.


Respecto a la valoración de los padres, se proporcionará un cuestionario a cada una de las familias para que tras observar en casa a sus hijos, nos proporcionen información relevante en cuanto a parámetros como:


- Nivel de concentración a la hora de realizar sus tareas.

- Satisfacción en sus resultados.

- Cambio notable en su interés hacia el colegio.

-  Comportamiento en casa del alumno.

- Rendimiento.

-  Comportamiento en casa

- Propuestas o mejoras de cambio.


El tutor tras recoger todos los cuestionarios haría una valoración sobre los resultados generales para transmitirlo a dirección. Por último, este también preguntará a sus alumnos para comprobar el grado de satisfacción de ellos, ya que la opinión de estos es fundamental para el profesor.


No hay comentarios:

Publicar un comentario